Los designios del agua (selección)

América Femat Viveros

Signo Espejo  (Canto VI) 

 

Quiero ir hacia la fuga

—línea horizontal y distante—

hacia el himen de la costa

—en duelo— las astillas del mar reclaman 

sobrevivientes. 


 

El agua y sus designios (Canto III)

 

Eriges la espigada forma,

 

             casi lanza —surtidor—. 

 

                                            En tu vastedad de sal

 

no terminas

                        —nunca— de herir.   

 

 

Cas/za

 

Delira sobre la costa,

alas heridas;

se pierden entre la selva,

ave intrusa.

—Acechada luz en los ojos del felino—. 


 

Si no fuese incendio provocado

 

En una concha resguardo el corazón y el alma,

he sido largas alas de encierro.  

 

                                                    (El mar también es una cárcel).


 

Proeza 

 

¿Podrá una espada dividir mi alma,
 superar mi grito? 

¿Arrancarme las pulsaciones de otra alma? 

¿Colocarme en el fulgor exacto del estallido, 

donde mi piel era menos que carcaza inútil, 

menos que camino y hondura? 

Ese día —el primero— que sin el privilegio del aire,


sin ni siquiera haber consumado la estación de luz y de agua, 

sin el símbolo tatuado en la piel del astrolabio; se penetraba de azules 

la semilla de la tormenta. 

¿Podrá entonces, 

           con su filo de plata 

devolverme mar 

           de lienzo vacío? 


 

Ruidosa decoloración 

 

El ave de su escritura cifraba 

exilio.

El océano de su escritura cifraba

sequía.


 

Laguna

 

En las cordilleras del tacto 

se irriga un laberinto; 

manantial profuso

donde el sediento minotauro bebe.


 

Bocanada

 

Incorporé el sonido de los pozos,

irrigación de un mar ausente;

los percibo en los espacios de mi playa, 

en la arena del espanto, en esta isla del vértigo. 

Detoné en una bocanada, desembocadura,

ante el asombro

de tanta ausencia que se quiebra.


 

Eternidad 

 

El otro espejo

—apariciones de agua y fuego— 

sobrevive

navega remolinos.

Aciertas la presencia caduca.

Fulgura, empero, a ratos.


 

Paradoja 

 

Es más fácil 

encontrar un alfiler ensartado 

en la madeja de paja 

que en el agujero revuelto 

de este mar vacío y lejano de ti misma.


 

Salto del pez

 

—Memorial del pez que fui—.

El pez nace de su intención.

 

 

(Poemas tomados del libro Los designios del agua, publicado por Big Bang Ediciones 2022)


 

América Alejandra Femat Viveros. México, 1984. Escritora y editora mexicana. Fundadora del proyecto editorial Cipselas. Beneficiaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo, dentro del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA, 2017). Finalista en la antología “Jardín de Figuras Abiertas II” de Bitácora de Vuelo Ediciones con el compendio “Los Veneros de Pez”. Obra suya ha sido leída dentro del marco del Día de las Escritoras en la Biblioteca Nacional de México, 2019. Ha sido distinguida como integrante vocal de la Mesa Directiva de la Academia Nacional de Poesía de Hidalgo, 2020. Obra suya forma parte de diversos medios digitales e impresos, nacionales e internacionales como: Círculo de Poesía, Revista La Otra, Revista El Golem, Trasdemar Revista de literaturas insulares, Galerías del alma; entre otros. Forma parte de varias antologías; destacan: el compendio de investigación de literatura mexicana “Romper con la Palabra” sobre violencia y género en la obra de escritoras mexicanas contemporáneas y la antología en Portugués, “Tengo tanta palabra mágica, algunos poetas mexicanos”. Ha sido colaboradora en el suplemento cultural  “El Comentario Semanal” de la Universidad de Colima, y en el suplemento “La Jiribilla” El Gráfico de Xalapa. Desde el 2016 colabora en la revista Tlacuache Press, Puebla.