Tangenciales

El camino del caos

Carlos Bortoni

1.

Padezco una condición neurológica que provoca una suerte de apagones… oscurecimiento… en la conciencia. De tal forma que… el grueso de mi historia ―aquella que me cuento y con la que en ocasiones doy cuenta a los otros― está compuesta de un sinfín de vacíos… salpicados por pasajes de recuerdos. Esto me obliga a lidiar con el fragmento como única fuente de contacto con la realidad. Fragmentos que… sin remedio alguno… tengo que vincular a través de ficciones que den sentido a ese todo inconexo.

2.

El vacío es un caos donde se abren las puertas a más de un derrotero a través de los cuales construir realidades paralelas. En lo dado ―en el cosmos― la posibilidad narrativa no existe. Fuera de él… construir ficciones se convierte en necesidad de crear un entramado que justifique ese pésimo hábito de respirar que tenemos los seres vivos.

3.

Funes el memorioso ―ante la imposibilidad de olvidar el más insignificante detalle

―afirmaba que su memoria era como vaciadero de basuras.

4.

En una carta escrita en 1817… John Keats acuñó el término de capacidad negativa para referirse a la habilidad de aceptar la incertidumbre sin empeñarse obsesivamente en buscar hechos o razones.

5.

De cara al fragmento no hay nada. El contexto no existe. No hay antes ni después. Se trata de un pedazo de realidad que se mantiene por sí mismo. Que se agota en sí mismo. Y con el cual ―si así se decide― se tiene que trabajar plagado de dudas. O… mejor… construyendo puentes que vinculen un fragmento con otro.

6.

Más que lidiar con la incertidumbre… se trata de recurrir a la incertidumbre como fuente de conocimiento que nace a partir de la duda.

7.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud… una de cada seis personas en el mundo sufre trastornos neurológicos.

8.

El todo no sólo resulta inasible… inconcebible ante la oscuridad. Pretender recrearlo en su totalidad deviene en farsa tragicómica. Sólo se puede aspirar al fragmento sin intentar llenar los espacios vacíos entre ellos… encontrar una coherencia narrativa que permita que la ficción del ‘yo’ se sostenga sin recurrir a recursos tramposo que adornen la nada. El otro cumple un papel fundamental en ello… aprender a leerlo se vuelve imprescindible para sobrevivir… quizá en ello descanse la mayor dificultad del sujeto narrador.

9.

La oscuridad es el vientre del que nace el caos. Darle orden es atentar en contra de la única herramienta que se tiene a la mano: la inconexión que genera entre los elementos que flotan en él. La ausencia de sentido orilla a inventar sentido… limitar ese potencial en una sólo dirección es contrario al espíritu que sugiere Keats con la capacidad negativa. Explotarlo para que esos fragmentos salgan disparados en cualquier dirección… y al hacerlo se estrellen contra otros fragmentos… contra otras realidades… y los transformen ―sin importar las consecuencias― abre el espectro y permite que el caos se multiplique.