Tangenciales

Expeler con ruido por la boca los gases del estómago

Carlos Bortoni

1.

A temprana edad descubrí las virtudes de eructar voluntariamente. Las virtudes de expeler con ruido por la boca los gases del estómago cuando me viniera en gana. Nada irrumpe el orden establecido como lo hace esa grave emanación que es en sí misma sonido y eco. Irrupción efímera del ‘debido respeto’ que tan rápido como se manifiesta… se desvanece. Y si bien… su contundencia no transforma nada… impacta sobre el imaginario de la audiencia… dejando sembrada la semilla de la incomodidad.

 

2.

Eructar es la manifestación fisiológica de la irreverencia. Esa punzada que atraviesa a la contraparte sin necesidad de argumentación alguna. Nada desarticula más a la autoridad… o a quien se asume como autoridad… como portador de la verdad… que la actitud irreverente que niega esa supuesta autoridad en términos ajenos a la autoridad misma… la cuestionarla escupiéndole en la cara… confrontándola con su propia impostura.

 

3.

El eructo más ruidoso que ha sido registrado… estuvo por encima de los 112 decibelios. Esto es superior al sonido de un taladro eléctrico o un trombón.


 

4.

Pintada en las paredes exteriores de la Escuela Primara Luis Hidalgo Monroy… ubicada en la calle de Abasolo… entre Malintzin y Xicoténcatl… en la Colonia del Carmen… Coyoacán… Ciudad de México… se puede leer… en letras grandes y negras… una advertencia que se repite con escasos metros de separación: ZONA MONITOREADA “NO GRAFFITEAR”. Debajo de ella… a manera de respuesta… alguien escribió con pintura aerosol roja: Ok.

 

5.

La irreverencia se nutre de lo efímero. Su impacto es inversamente proporcional a su duración. En cuanto a irreverencia… no hay duda de que menos es más.

 

6.

Nada más distante de la irreverencia como la intención de convencer mediante argumentos. El irreverente irrumpe en escena como lo hace un puño que se hunde en la cara del rival… súbita y rápidamente… sin dar oportunidad de que el otro levante la guardia.

 

7.

El eructo más largo que ha sido registrado… duró 1 minuto 13 segundos 57 milisegundos.

 

8.

Por su naturaleza y origen… el irreverente es ajeno a las lógicas del poder… a los protocolos palaciegos plagados de solemnidad y servilismo cuyo único objetivo es contribuir a que los mejores lamesuelas asciendan. Diógenes… paradigma de la irreverencia… en el que quizá sea uno de sus pasajes más conocidos… marca claramente la postura del irreverente frente al poder cuando pide a Alejandro Magno que se mueva un poco para que no le tape el sol.

 

9.

Diógenes arrojando un gallo desplumado en la Academia de Atenas y diciendo: “este es el hombre de Platón”… es el infante que señala que el rey camina desnudo… cuando Platón —vendedor de humo por excelencia— definió al hombre como un animal de dos pies sin plumas. El mal chiste… la obviedad… la mofa burda es uno de los arietes favoritos de la irreverencia. Señalar el error evidente en aquello o aquellos que se ostentan como portadores de la verdad… aquellos que fanáticamente se esfuerzan por volver complejo lo que no es… tiene la virtud de desarticular su discurso sin enredarse en el discurso mismo. De poner la atención en lo que es necesario… quitándola de aquel lugar donde los charlatanes quieren que la pongamos.

 

@_bortoni