Un nómada que siguió siéndolo: homenaje al arquitecto Ricardo Bofill

Etel Borges Reis

Ricardo Bofill Leví

(Barcelona, 05/12/1939 – 14/01/2022)

Ricardo Bofill, el arquitecto del postmodernismo, antes de que éste fuera moda, murió el 14 de enero en un hospital de Barcelona, su ciudad natal, tras contagiarse de Covid, a los 82 años. Uno de los más cosmopolitas y prolíficos arquitectos españoles nos dejaba estando aún muy creativo y lúcido. Y aún estaría derrochando energía por mucho tiempo, si no fuera por el virus cruel.

 

Su madre, una judía veneciana, María Leví, a quien estaba muy agradecido por fomentar su espíritu libre, altivo e individualista. Su padre, un arquitecto-constructor catalán que llevaba su  mismo nombre. De esta unión nació Bofill, el arquitecto. Un hombre audaz, atrevido, intrépido, más allá de su tiempo, de fronteras, estilos o modismos. Como una persona inteligente, así era como él quería ser recordado, según comentó en una entrevista por la tele años atrás.

 

“Será recordado por su arquitectura innovadora y visionaria”, destacó en una declaración oficial, su taller de arquitectura, RBTA (Ricardo Bofill Taller de Arquitectura), que fundó en 1963 con un equipo multidisciplinar formado además de arquitectos, por otros profesionales y artistas: críticos literarios, sociólogos, poetas o economistas. Sus hijos Ricardo Emilio, también arquitecto, y Pablo, economista, continuarán su saga y espíritu libre, liderando un equipo de más de cien profesionales de treinta nacionalidades distintas, que continúan desarrollando los proyectos de su padre.

                                    Foto 1 La Fábrica. Miguel Ángel Merodio (2022)                                                                 Foto 2 La Fábrica. Miguel Ángel Merodio (2022)

 

A las afueras de Barcelona, en una antigua fábrica de cemento de Sant Just Desvern, estaba la guarida de Bofill, conocida como “La Fábrica”, totalmente remodelada y transformada en un monumental estudio-vivienda, donde continuó trabajando y habitando hasta su muerte. En 1978 abrió su segundo despacho en París. Fue muy bien recibido en Francia, incluso más que en su propio país. Incluso le concedieron la nacionalidad francesa. Pasó toda su vida con un pie en el “mundo” y otro en su tierra natal. Aunque su lugar preferido era el desierto, el Sahara, lugar donde él se sentía en paz. 

 

Bofill deja alrededor de mil obras en cuarenta países. Entre ellas podemos destacar la Place de l’Europe de Luxemburgo, la Nueva Castellana de Madrid, el barrio Antigone en Montpellier (Francia); en Barcelona, la Nueva Bocana del puerto, la remodelación y ampliación del aeropuerto, y proyectó el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), y el W Barcelona (Hotel Vela); el emblemático edificio Walden 7, en Sant Just Desvern (provincia de Barcelona); la Muralla Roja, en la Urbanización La Manzanera de Calpe (Alicante); la sede corporativa de Shiseido, en Ginza, Tokyo;  la de Cartier, en París; la Universidad Mohammed VI, con sede en Ben Guerir y Rabat, en Marruecos;  un proyecto de viviendas de bajo coste, Houari Boumédienne Agricultural Village, en Argelia; entre muchos más, imposible enumerarlos todos aquí.

 

Recibió numerosos premios y reconocimientos, entre ellos la Cruz de Sant Jordi, en 1973; miembro honorario del Instituto Americano de Arquitectos, en 1985; Doctor Honoris Causa por la Universidad de Metz, Francia, en 1995; Officier de l’Ordre des Arts et des Lettres, por el Ministerio de Cultura de Francia, en 1988; Doctor Honoris Causa por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), de la Universidad Politécnica de Cataluña, en 2021, donde estudió y le habían expulsado en los sesenta por ser antifranquista. Se fue a Suiza a terminar sus estudios, concretamente en Ginebra, lo que  jugó a su favor, haciéndole ver la arquitectura de un modo más amplio, global e internacional.

 

Para retratar con un poco más de detalle la esencia monumental en la obra de este arquitecto tan visionario, hemos escogido tres proyectos significativos.

 

1. La Muralla Roja en Calpe (Alicante, España)

Una obra mítica, compuesta por una ciudadela de 50 apartamentos con paredes “rosa chicle” y vistas al Mar Mediterráneo. Como su vecino “Xanadú” (edificio residencial prototipo construido en 1971), comparten la misma Urbanización La Manzanera de Calpe, y el mismo creador, Bofill, que tenía la intención de poner en relieve,  la tradición vernácula mediterránea.

La construcción de “La Muralla Roja” se completó en el año 1973, aunque según palabras del propio arquitecto, su diseño empezó diez años antes. La configuración del edificio es una evocación a la estética constructivista, engendrando una serie de patios comunicados entre sí, desde donde se accede a las viviendas. En las terrazas de cubierta se reparten solárium, piscina y sauna.

La composición es un plan geométrico basado en la tipología de la cruz griega, que se agrupa de diversas maneras, dejando las torres de servicios en la intersección de las cruces. Es una clara referencia a la arquitectura árabe y la arquitectura popular mediterránea, en particular a las torres de adobe norteafricanas y a la “casbah” (parte central de una ciudad árabe).

La aplicación de una variada gama cromática tiene la intención de dar un relieve determinado a los diferentes elementos arquitectónicos. El edificio aparece catalogado en el municipio de Calpe con el nivel de protección Integral.

En 1983, el conjunto de Calpe se completó con otra creación de Bofill, “El Anfiteatro”, formado por 27 apartamentos con piscina comunitaria y solarium. El proyecto adopta la forma de un anfiteatro, donde la piscina ocupa, como en la tradición del teatro griego, el lugar del escenario, y se extiende hacia el acantilado enmarcando el paisaje. Los apartamentos están distribuidos en tres edificios alrededor de la plaza central que emula la arquitectura clásica (postmoderna).

Una curiosidad a parte es que uno de los personajes principales de la película “Nieva en Benidorm” (2020), de la cineasta Isabel Coixet, el personaje de Alex (interpretado por Sarita Choudhury) vive en uno de los pisos de la Muralla Roja. La cineasta nos regala así unas bellas tomas de exteriores y varios sets de interiores del lugar. Una maravilla. 

 

                       Foto 3 La Muralla Roja. Laura Ligari (2020)                                                                                                    Foto 4 La Muralla Roja. Laura Ligari (2020)

 

 

 

 

                          Foto 5 La Muralla Roja. Laura Ligari (2020)                                                                                                 Foto 6 La Muralla Roja. Laura Ligari (2020)

 

2. El edificio Walden 7 en Sant Just Desvern (Barcelona)

Está catalogado dentro del brutalismo, un estilo arquitectónico basado en la arquitectura moderna de Le Corbusier y Eero Saarinen, una arquitectura de hormigón crudo, geometría angular y repetitiva, a la que Bofill suavizó agregando círculos y curvas en algunos puntos de este proyecto específico.

El conjunto del edificio está formado por dieciocho torres que se desplazan desde la base formando una curva y contactando con las torres contiguas, transformándose en una especie de barrio que además de extenderse horizontalmente, lo hace verticalmente. En su total, la obra tiene 16 pisos de altura (incluyendo la terraza), y su superficie es de 31.140 m². Al principio eran 446 viviendas, y actualmente residen unos mil vecinos.

El complejo resulta en un laberinto vertical de siete patios interiores comunicados de modo horizontal y vertical, por medio de diversas circulaciones. Los callejones y pasadizos tienen nombres de grandes personalidades del siglo XX, como Chaplin, Marx, Kafka, o Einstein.

La fachada frontal tiene una forma parecida a una gran letra “M”, en cambio, la fachada posterior se distingue por una doble "O". Las viviendas se forman uniendo módulos cuadrados de 30m², creando desde un estudio de un solo módulo, hasta un piso de cuatro módulos en dos niveles distintos.

Las ventanas exteriores tienen una peculiar forma semicircular y su distribución en las fachadas es irregular aunque mantiene cierta simetría. Parece que con ellas se pretendiera romper las líneas rectas del edificio. La combinación de líneas rectas y curvas es una característica determinante en todo el edificio.

Aunque el exterior del edificio es de un color rojo arcilloso, en el interior se combina este color con un azul intenso, en las zonas comunes de la planta baja, los pasillos, pasarelas y las paredes de los principales cuatro patios interiores. El de la planta baja cuenta, además, con una fuente.

Curiosamente, en su origen a este proyecto se le denominó “Ciudad del Espacio”, y la idea era construirlo en Madrid. Bofill se inspiró en la obra utópica de ciencia ficción “Walden dos” (1948), del psicólogo experimental Burrhus Frederic Skinner, que se había inspirado en la obra “Walden, o mi vida entre bosques y lagunas” (1854), de Henry David Thoreau. El número 7 es en honor a los posteriores ensayos de vida en comunidad que tuvieron lugar en Estados Unidos. Fue construido al lado del estudio-vivienda de Bofill, en Sant Just Desvern, población del área metropolitana de Barcelona.

El “Walden 7” se caracterizó, tal como reza la memoria del proyecto, “como una nueva concepción psicosociológica de nuestro medio urbano, en contraposición con la concepción únicamente técnica y especulativa que preside la mayoría de las agrupaciones urbanas actuales”. La idea era proponer una comunidad que fuera más allá de la superposición de habitáculos aislados entre sí, un lugar en el que el espacio público y privado tuviera relevancia, y dialogaran entre sí.

Otra curiosidad es que el personaje principal del libro “El amante bilingüe”, de Juan Marsé, vivía en el edificio “Walden 7” de Bofill. En 1993, treinta años después de su publicación fue llevado al cine por el cineasta Vicente Aranda. Imanol Arias y Ornella Muti eran los protagonistas de la película. 

                                 

                                      Foto 7 Edificio Walden. Alba Albet (2021)                                                                              Foto 8 Edificio Walden. Alba Albet (2021)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                      Foto 9 Edificio Walden. Alba Albet (2021)                                                                          Foto 10 Edificio Walden. Alba Albet (2021)

 

3. Hotel W Barcelona en Barcelona, ciudad

También conocido por “Hotel Vela”, está situado en el paseo marítimo de la playa de la Barceloneta, en el antiguo barrio de pescadores, que lleva el mismo nombre. La obra  quedó enmarcada dentro de la ampliación de la zona sur del puerto de Barcelona. El hotel forma parte de la cadena hotelera Marriott International.

Fue diseñado por Bofill en los años 2000. El edificio tiene 98,8 metros de altura. Aunque en la presentación del proyecto, la torre en forma de vela alcanzaría los 168 metros, el ayuntamiento de Barcelona obligó al arquitecto a modificar el proyecto para no alterar la silueta de la ciudad, que debe ser coronada por las dos torres de la Villa Olímpica. Fue inaugurado en 2009, contando con un número, nada más nada menos, de 473 habitaciones.

El edificio, encajado en el volumen del atrio, disfruta de grandes vistas sobre el mar y luz natural. Evoca a una embarcación de vela lista para salir a navegar al Mediterráneo.

 

*El hotel está compuesto por cuatro cuerpos de fácil identificación:

1. Vela: este elemento es el más conocido y símbolo de su homenaje al Mediterráneo. En él se ubican las habitaciones, todas ellas con vistas a Barcelona, al mar o al puerto.

2. Atrium: es un cubo mezclado con la vela a través del cual se accede al hotel. En este cubo acristalado también se ubican algunas habitaciones.


3. Podium: es una plataforma formal de 17.812 m2, sobre la cual se asientan la Vela y el Atrium. Este cuerpo reúne todos los servicios del hotel y los equipamientos más importantes.

4. Aparcamiento: se sitúa en el lado sur, sus 17.835 m2 dan cabida a 745 vehículos. Su cubierta configura la plaza Rosa dels Vents.

*Fuente Composición estructural de W Barcelona: Wikiarquitectura

 

 

                                 Foto 11 W Hotel Vela. Etel Reix (2016)               Foto 12 W Hotel Vela. Etel Reix (2016)                 Foto 13 W Hotel Vela. Etel Reix (2016)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                 Foto 14 W Hotel Vela. Etel Reix (2016)

 

Inteligente, atrevido, arriesgado, carismático, personaje polémico, un genio en sí mismo, son adjetivos que nos ayudan a describir al hombre, pero también al arquitecto Ricardo Bofill. Como él mismo decía, “un libre pensador”. Su influencia en los arquitectos y estudiantes de arquitectura de todo el mundo fue y será notable. Probablemente, las futuras generaciones seguirán estudiando sus obras por décadas y décadas. Tal vez hasta dentro de 350 años, como él mismo confesó muy convencido, en una entrevista a RTVE hace años. Era un hombre de proyectos a medio y largo plazo, y este era más bien larguísimo.

El destino fue irónicamente cruel cuando en noviembre pasado, la ciudad de Calpe, con mucha ilusión, declaraba 2023 como el “Año Bofill”, y planeaba conmemorar los 50 años de la construcción de “La Muralla Roja”, contando con la presencia del arquitecto en diversos actos públicos solemnes, lo que ahora resultará imposible. Dicha conmemoración podrá transformarse en un magnífico homenaje póstumo, a la altura y digno de su creador.

El Taller de Arquitectura, RBTA, su Taller de Sant Just Desvern (Barcelona), le ha rendido un tributo abriendo las puertas de “La Fábrica”, de modo continuo desde las 9 de la mañana del día 26 hasta las 6 de la tarde del 27 de enero de 2022. Obviamente había que hacer un previo registro online, y presentar el pasaporte Covid en el día de la visita. Muchísimas personas pasaron por allí para rendir su homenaje a Bofill.

                   Foto 15 La Fábrica. Funeral de Bofill. Miguel Ángel Merodio (2022)                        Foto 16 La Fábrica. Funeral de Bofill. Miguel Ángel Merodio (2022)

Por último, como una anécdota personal, cuando llegué a Barcelona en 1990, trabajar en este Taller era algo casi inalcanzable para una joven recién llegada arquitecta brasileña. Era como ver un oasis en el desierto, algo para privilegiados. En aquella época, buenos años 90, tampoco podía quejarme, ya trabajaba como arquitecta urbanista en otro lugar, y tenía un colega arquitecto chileno, cuya novia norte-americana, también arquitecta, trabajaba en el Taller de Bofill. Fue el máximo que pude acercarme a este genial arquitecto.

Muchas veces con los colegas discutíamos sobre sus obras, y sus especificidades (la monumentalidad, la grandiosidad, la escala humana, la excentricidad que resultaba interesante, y al mismo tiempo incomprendida por algunos en su momento…). En fin, pueden gustar más, o menos, pero sus obras nunca dejan a nadie indiferente. Es muy claro que deja un legado arquitectónico impresionante, que en su totalidad es Magistral, y él será recordado y estudiado por muchos y muchos años. No tengo duda de que mientras la humanidad exista, será un arquitecto destacado en los programas académicos de las escuelas y universidades de todo el mundo. Sus objetivos fueron alcanzados, Chapeau, monsieur Bofill!

 

Gracias, Maestro! Hasta siempre! Arrivederci! Fins aviat!

 

 

 

 

 

 

 

                                                                      Foto 17 Postales/Recordatorio. Funeral en La Fábrica. Miguel Ángel Merodio (2022)

 

 

Fuentes bibliográficas

 

  • Artículo en El País del día 14/01/2022. “Muere Ricardo Bofill, el más cosmopolita de los arquitectos españoles”.

  • Programa (S)avis, entrevista con Ricardo Bofill. www.coma.cat

  • Noticias de RTVE del día 14/01/2022. www.amp.rtve.es

  • Wikipedia sobre Ricardo Bofill y sus obras, entre otros.

  • Instagram: @bofillarquitectura

 

 

Artículo escrito desde Benicarló, Castellón (Comunidad Valenciana, España) por: Etel Borges Reis.  Arquitecta y urbanista, por la PUC-GO, Brasil, 1988. Artista/fotógrafa documental. Comisaria de exposiciones. Doctora en Bellas Artes por la Univesidad de Barcelona, 2003.

 

Fotografías de:

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